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Estrés y la terapia natural

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Cuando hablamos de estrés nos referimos a un proceso natural que tiene el cuerpo humano que genera una respuesta automática ante situaciones que resultan amenazas o desafíos y que requieren una movilización (física, mental y conductuales) para hacer frente y no desequilibrarnos emocionalmente. Cuando ese estado de alerta es superior a lo normal nos produce cansancio mental y lo denominamos ESTRÉS.

Dentro de los tipos de estrés podemos encontrar el que nos trae la rutina que esta relacionado a la presión que sentimos en el trabajo, la familia y otras responsabilidades. También podemos estresarnos con un cambio repentino como la pérdida de un trabajo, un divorcio, una enfermedad. Cuando pasamos por una situación traumática como ser un accidente, un asalto, entre otras situaciones. Si bien en primer momento es una respuesta necesaria y adaptativa aumentando nuestra frecuencia cardíaca, presión arterial ya que nuestro sistema está focalizado en solventar el problema, cuando se prolonga logra un estado de agotamiento interfiriendo en nuestra salud produciendo estados como dolor de cabeza, dolor muscular, fatiga, trastorno estomacal, insomnio, ansiedad, falta de motivación, sensación de estar abrumado, irritabilidad, tristeza, desequilibrios en la dieta entre otros síntomas.

Podemos ver diferentes grados de estrés: El agudo que perdura solo un tiempo (épocas de exámenes, entrevista de trabajo, etc.). El episódico cuando es recurrente, repetitivo. Y el crónico cuando exponemos a nuestro cuerpo en un estado de alarma constante.

Cuando el estrés no es tratado puede convertirse en algo más serio como la depresión o trastornos de ansiedad (ataques de pánico, fobia, toc, etc.).

Los signos clínicos que advierten de la presencia de estrés grave pueden variar de una persona a otra. Éstos son los principales:

 • Problemas de memoria.

 • Dificultades para concentrarse.

• Opiniones alteradas o negativas.

 • Pensamientos ansiosos.

 • Cambios bruscos de humor.

• Irritabilidad.

 • Agitación.

 • Dificultades para relajarse.

 • Sensación de aislamiento.

 • Estado de ánimo triste o deprimido.

 • Dificultades para relacionarse.

 • Agotamiento o absentismo laboral. • Dolor en el pecho. • Ritmo cardíaco acelerado.

 • Malestares y dolores diversos.

 • Disminución o pérdida de la libido.

 • Náuseas.

 • Mareos.

 • Problemas de tránsito (diarrea, estreñimiento…).

 • Mayor apetito.

 • Trastornos del sueño.

 • Poliadicción (tabaco, alcohol…).

 • Tics (morderse las uñas, por ejemplo).

Varias plantas medicinales ayudan a controlar los efectos del estrés crónico por medio de diferentes mecanismos: algunas reducen directamente sus síntomas, mientras que otras permiten que aumente la resistencia del organismo frente al estrés. Una sinergia de la acción de estas plantas permite contrarrestar las situaciones más frecuentes ante el estrés

Cuando el estrés y la ansiedad están unidos podemos utilizar valeriana y pasiflora, esta combinación puede dominarse mediante el uso de plantas “GABAérgicas”, que interactúan sobre los receptores cerebrales llamados GABA (ácido gammaaminobutírico). El neurotransmisor GABA regula la memoria y el sueño, y además actúa como freno sobre el influjo nervioso general del cerebro. Ello le permite controlar, entre otros, el miedo y la ansiedad.

Los medicamentos y las plantas con acción ansiolítica (que acaban con la ansiedad) actúan en este nivel al unirse a los receptores GABA. Sin embargo, existen diferencias notables entre la acción de las moléculas de síntesis y la de las plantas: los medicamentos actúan de forma muy rápida e intensa y tienen asociados efectos secundarios con frecuencia graves e insalvables; por su parte, las plantas potenciadoras del GABA actúan de una forma menos potente y más retardada, pero sin causar efectos no deseados sobre el sistema nervioso central. Entre las plantas potenciadoras del GABA destacan la pasiflora y la valeriana, que se combinan de forma muy sinérgica. De hecho, existen suplementos que ya contienen estas dos plantas y entre los que es preferible optar por las presentaciones en forma de cápsulas en extracto seco.

Si en nuestro estado hay estrés y falta de concentración encontramos una ayuda en el ginkgo y la pasiflora.

El estrés continuado puede provocar a la larga una excesiva liberación de cortisol en la sangre, seguido de un déficit de su producción. Y en algunas personas estos dos estados a largo plazo pueden acabar alterando las capacidades de memoria y de concentración. El interés del ginkgo (antioxidante) reside en sus propiedades protectoras de las neuronas. También ayuda a que mejore el riego sanguíneo cerebral, gracias a su acción sobre la microcirculación arterial. Combinado con la pasiflora, mejorar los trastornos de memoria asociados al estrés.

Cuando el estrés esta acompañado de la fatiga una combinación interesante es la de la pasiflora con el ginkgo siberiano. Cuando empiezan a notarse los primeros signos de fatiga intelectual o física es el momento de acudir al ginseng siberiano, junto con la pasiflora. Sus propiedades adaptógenas van a obrar maravillas al reequilibrar el organismo, sea cual sea el origen del estrés. Y según confirman los estudios realizados sobre estas plantas, la recuperación suele ser rápida.

El estrés y la fatiga forman una combinación peligrosa que se alía de buen grado con las ansias de comer. Y es que cuando una persona se encuentra presa de este estado, pierde la perspectiva de qué es lo que ha desencadenado el problema y cómo puede solucionarlo. En realidad, estos dos males de nuestro tiempo (el estrés y la fatiga) tienen un punto en común: las glándulas suprarrenales. Estas glándulas, debilitadas por el estrés, provocan agotamiento y, con él, toda clase de apetitos voraces. Al recurrir desde por la mañana a los azúcares rápidos y a los excitantes lo que se busca es llenar este vacío. Pero por supuesto eso es un engaño que sólo conduce, como ya ha visto, al famoso “yoyó glucémico”.

Otra causa de fatiga, claro está, es la falta de sueño. Se sabe que disminuye la producción de leptina, la hormona que informa de la saciedad y, además, aumenta la de ghrelina, que, por el contrario, agudiza el apetito. Por tanto, tener un sueño de calidad -durmiendo un mínimo de 7 horas- es una condición indispensable para evitar las compulsiones alimentarias.

Las glándulas suprarrenales cuando están debilitadas sentimos dificultad para salir de la cama y ponernos en marcha (a veces camuflada por el uso de excitantes o la toma de azúcares o de sal en exceso), micciones frecuentes y claras, escalofríos, disminución de la libido. Podemos entonces ayudarnos con la schisandra (Schisandra sinensis) potencia la energía global. Es una planta llamada adaptógena y, por lo tanto, antiestrés. También se le llama “baya de los cinco sabores”, ya que los contiene todos. • El eleuterococo (Eleutherococcus senticosus) es también una planta adaptógena que favorece la actividad de las glándulas suprarrenales con una acción antiestrés. No obstante, hay que evitar tomarla en caso de hipertensión.

La grifonia (Griffonia simplicifolia) es rica en 5-HTP, un precursor de la serotonina. En forma de complemento hay que tomar de 1.000 a 1.500 mg. Si se opta por un extracto, hay que consultar y seguir las indicaciones del fabricante. La rodiola (Rhodiola rosea) actúa por un lado sobre la vitalidad en general (con un efecto sobre las glándulas suprarrenales), pero por el otro también combate el estrés y regula los índices de serotonina. Se recomienda tomar de 200 a 600 mg al día en complementos estandarizados en rosavinas. Ahora bien, la rodiola está contraindicada en caso de trastornos bipolares o en combinación con un tratamiento a base de psicotrópicos.

La melisa (Melissa officinalis) regula el sistema nervioso e interviene en el metabolismo del GABA. En infusión de planta fresca o en extracto estandarizado de planta fresca (EEP) hay que tomar a razón de 1 cucharadita 3 veces al día. La raíz de kudzu (Pueraria lobata) interviene igualmente sobre el equilibrio del GABA, y se aconseja en toda clase de dependencia para relajar las tensiones y ayudar a superar el estado carencial. Deben tomarse de 1 a 3 g al día.

Cuando el estrés nos lleva a comer de más encontramos en la pasiflora y azafrán Crocus sativus en sus pistilos encontramos una ayuda para la forma de comer compulsiva con una cápsula dos veces al día nos puede ayudar.

Cuando una situación de estrés psicológico dura demasiado tiempo es frecuente que esa persona acabe con depresión o, por lo menos, con una cierta tristeza que puede agravarse con el tiempo. Pero antes de acudir a las moléculas de síntesis llenas de efectos secundarios, si este es su caso haría bien en interesarse por una combinación que conocen muy bien los fitoterapeutas: el efecto GABAérgico de la pasiflora, conjugado con las propiedades antidepresivas del hipérico.

Recordemos que el hipérico no se debe consumir si estamos tomando medicamentos psiquiátricos, este entonces lo podemos reemplazar por el azafrán entre otros.

 

En esta ocasión los trastornos del sueño van a condicionar la vida del estresado crónico. Y es que un sueño de mala calidad predispone o refuerza la situación de estrés. También aquí se puede romper ese círculo combinando dos plantas: la pasiflora y la amapola de California. Esta última es la planta que más éxito tiene a la hora de inducir el sueño, pero siempre que se esperen como mínimo de dos a tres semanas para ver sus primeros efectos. La amapola de California se presenta en formato de tintura madre o en extracto liquido. Por su parte, la pasiflora puede encontrarse en extracto seco o extracto líquido. Todas las combinaciones son posibles para mejorar el sueño ligado al estrés.

Por otro lado, con ayuda de la AROMATERAPIA podemos incluir aceites esenciales, no en la toma pero si recurrir a sus propiedades por medio del estimulo olfativo. Encontramos entre muchos el aceite esencial de bergamota (citrus x bergamia) que trabaja como medicina sedativa para el sistema nervioso central y ayuda a equilibrar los cambios de humor ya que al contener linalol modifica la respuesta neuronal, este aceite también tiene gran cantidad de ésteres como el acetato de octanol, acetato de linalilo, acetato de nerilo y acetato de geranilo y estos son conocidos porque relajan, suavizan y calman las emociones y los nervios. Algunos de los aceites esenciales considerados como calmantes, capaces de equilibrar el sistema nervioso son los aceites de lavanda, angélica (Angélica archangelica), vertier (vetiveria zizanioides) y la manzanilla romana (chamaemelum nobile). Otros aceites interesantes para el estrés pueden ser el aceite de romero (Rosmarinus offiinalis) que ayuda a animar las células cerebrales y la memoria, el aceite de albahaca que alivia el dolor de cabeza, tonifica los nervios y aumenta la concentración mental, la menta (mentha piperita) que estimula la concentración y alivia la fatiga mental, el tomillo que estimula el cerebro para una mente intelectual consciente, fortalece los nervios, activa las células del cerebro ayudando también a la memoria. Como se verá hay muchas herramientas en la aromaterapia también para ayudar a salir de ese estado de estrés

Con la TERAPIA FLORAL podemos ayudarnos a equilibrar ese estado, para ello contamos con OLIVE para el agotamiento físico y psíquico; HORNBEAM para el cansancio mental; IMPATIENS para la impaciencia, irritabilidad, AGRIMONY para la ansiedad, angustia y la falsa alegría; OAK cuando no podemos ser conscientes de nuestros límites; DANDELOIN para el agotamiento por exceso de lucha; LAVANDER para el exceso de estimulación;  NETTLE para los traumas de divorcio, abandonos; CROWEA ayudándonos a encontrar el balance y centrarnos; CALM&CLEAR ayudándonos a suavizar la perspectiva de las situaciones diarias. Estas son una de las tantas esencias florales que nos pueden ayudar.

También tenemos que tener en cuenta  que más del 70% de la población tiene carencia de magnesio, un mineral que desempeña un papel crucial en la capacidad de respuesta del organismo frente al estrés. De este modo un déficit crónico de magnesio, que es mayor debido al estrés, predispone a una hipersensibilidad al estrés que contribuye al aumento de esa carencia… En resumen: el círculo vicioso está servido. Para salir de él debe tomar complementos alimenticios de magnesio durante un mes como mínimo, pero deben ser de la mejor calidad (citrato de magnesio, glicerofosfato de magnesio)

Tampoco hay que olvidarse de las vitaminas del grupo B, que son determinantes para asegurar el correcto funcionamiento del cerebro en la síntesis de los neurotransmisores. Su mayor fuente de origen vegetal es la levadura de cerveza. Asimismo, los ácidos grasos omega 3 participan activamente en el buen funcionamiento del cerebro.

Como se puede ver hay muchas herramientas naturales que nos pueden servir, pero es muy importante tener en cuenta que hay situaciones que no podemos controlar, y “es normal”.

El día tiene 24hs. “no lo podemos estirar” entonces no proyectemos más de lo que podemos hacer.

Nadie dijo que tenemos que ser perfectos “somos humanos, sino podemos “NO podemos”.

No podemos cambiar lo que aconteció, por más que no nos guste tenemos que trabajar en “la aceptación”.

Nadie dijo que la vida es fácil, es un tránsito de aprendizaje y como tal muchas veces nos resulta doloroso, lo importante es no llenarla de preocupaciones en vano. Aprender a ver lo bueno, ya que muchas veces nos enfocamos en los problemas y no llegamos a ver más que esa situación.

Es importante aprender a vivir, aunque es un trabajo arduo muchas veces.

Tenemos muchas herramientas como la meditación, yoga. Regalarnos un masaje, una salida, una buena cena, leer, hacer actividad física, disfrutar de nuestros seres queridos, abrazar, amar….

Lo importante es tomarnos un segundo y empezar a ordenar nuestras prioridades, entender que hay situaciones dolorosas que tenemos que aceptar, que la vida pasa y tenemos que aprovecharla lo mejor que podamos y para eso es importante cuidar nuestra salud.

Recordár ser feliz, a pesar de todo!!!

Las informaciones contenidas en esta página se publican únicamente con fines informativos y no pueden ser consideradas como recomendaciones médicas personalizadas. No debe seguirse ningún tratamiento basándose únicamente en el contenido de ésta y se recomienda al lector que para cualquier asunto relacionado con su salud y bienestar, consulte con profesionales sanitarios debidamente acreditados ante las autoridades sanitarias.