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LA DEPRESIÓN

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La depresión (del latín depressio, que significa ‘opresión’, ‘encogimiento’ o ‘abatimiento’) es el diagnóstico psiquiátrico que describe un trastorno del estado de ánimo, transitorio o permanente, caracterizado por sentimientos de abatimiento, infelicidad y culpabilidad, además de provocar una incapacidad total o parcial para disfrutar de las cosas y de los acontecimientos de la vida cotidiana (anhedonia). Los trastornos depresivos pueden estar, en mayor o menor grado, acompañados de ansiedad.

El término médico hace referencia a un síndrome o conjunto de síntomas que afectan principalmente a la esfera afectiva: como es la tristeza constante, decaimiento, irritabilidad, sensación de malestar, impotencia, frustración a la vida y puede disminuir el rendimiento en el trabajo o limitar la actividad vital habitual, independientemente de que su causa sea conocida o desconocida. Aunque ése es el núcleo principal de síntomas, la depresión también puede expresarse a través de afecciones de tipo cognitivo, volitivo o incluso somático. En la mayor parte de los casos, el diagnóstico es clínico, aunque debe diferenciarse de cuadros de expresión parecida, como los trastornos de ansiedad. La persona aquejada de depresión puede no vivenciar tristeza, sino pérdida de interés e incapacidad para disfrutar las actividades lúdicas habituales, así como una vivencia poco motivadora y más lenta del transcurso del tiempo.

Sentirse triste, melancólico, infeliz, abatido o derrumbado. La mayoría de nosotros se siente de esta manera de vez en cuando durante períodos cortos.
La depresión clínica es un trastorno del estado anímico en el cual los sentimientos de tristeza, pérdida, ira o frustración interfieren con la vida diaria durante un período de algunas semanas o más.

Los síntomas de depresión abarcan:

Estado de ánimo irritable o bajo la mayoría de las veces.
Dificultad para conciliar el sueño o exceso de sueño.
Cambio grande en el apetito, a menudo con aumento o pérdida de peso.
Cansancio y falta de energía.
Sentimientos de inutilidad, odio a sí mismo y culpa.
Dificultad para concentrarse.
Movimientos lentos o rápidos.
Inactividad y retraimiento de las actividades usuales.
Sentimientos de desesperanza y abandono.
Pensamientos repetitivos de muerte o suicidio.
Pérdida de placer en actividades que suelen hacerlo feliz, incluso la actividad sexual.

La depresión puede tener importantes consecuencias sociales, laborales y personales, desde la incapacidad laboral (ya que se puede presentar un agotamiento que se verá reflejado en la falta de interés hacia uno mismo, o incluso el desgano para la productividad, lo cual no solo afectará a quien está pasando por la depresión, sino también a quienes lo rodean) hasta el suicidio. Otros síntomas por los cuales se puede detectar este trastorno son cambio del aspecto personal, enlentecimiento psicomotriz, tono de voz bajo, constante tristeza, llanto fácil o espontáneo, disminución de la atención, ideas pesimistas, ideas hipocondríacas y alteraciones del sueño.

Podemos entonces decir que la depresión clínica no es simplemente una angustia, es también una tristeza o melancolía permanente. Nos lleva a sentir inútiles, sin esperanza; a veces, es posible que nos querramos dar por vencidos. La depresión clínica causa pérdida del placer en la vida diaria, tensión en el trabajo y en las relaciones, agrava condiciones médicas e incluso puede llevarle al suicidio.

Es muy importante tener en cuenta todos estos síntomas y no dejarnos estar, antes que el asunto se agrave.
Consultar con un especialista es lo primero que tenemos que hacer.

Naturalmente tenemos muchos recursos para complementar el trabajo del especialista como una buena dieta.
Sabemos que los antidepresivos que se utilizan mayormente son los inhibidores de recaptación selectivos de serotonina, en otras palabras, estos aumentan la cantidad de serotonina en el espacio entre neuronas facilitando la conducción nerviosa (neurotransmisores). Se usan porque cuando uno está nervioso, angustiado, ansioso o insomne se produce un aumento de una hormona llamada cortisol y éste genera una disminución de la química cerebral en general y la serotonina es una de las primeras sustancias que bajan cuando hay exceso de cortisol. 
Podemos ayudarnos entonces con alimentos que ayuden a aumentar la serotonina (queso,pescado, huevos, leche, nueces, manteca de maní, semillas de calabaza, semillas de sésamo y también en alimentos con vitamina B9 o ácido fólico presente en las verduras crudas y las legumbres). Comer chocolate amargo (hace aumentar la serotonina y las endorfinas). El deporte aumenta los niveles de serotonina. Evitar la cafeína ya que ésta inhibe a la serotonina.La terapia de masajes ya que cuando se relaja el cuerpo se reduce el estrés y por ende aumentan los niveles del neurotransmisor. También tomarte tu tiempo para meditar, hacer yoga o algo que te de placer (pintar, cantar, escribir, etc).

También es de mucha ayuda la terapia floral, y que contamos con muchas esencias que pueden ayudar:


Gentian: Cuando sentimos dudas, desánimos, falta de fe, falta de confianza en si mismo. Se utiliza para la depresión con causa conocida, estado de desazón.

Gorse: Cuando entramos en un estado de total desesperanza, ya nada tiene sentido. Actúa sobre todo en estados terminales, sin esperanza.

Mustard: Para depresiones por motivos desconocidos. No entendemos por qué no estamos bien.

Olive: Cuando sentimos un gran cansancio físico y mental.

Chestnut bud: Para cuando nos sentimos fuera de control

Agrimony: Si acostumbramos a guardarnos nuestros sentimientos sin compartirlos con los demás.

Sweet chestnut: Cuando sentimos una gran angustia y ganas de llorar.

Impatiens: Si hacemos las cosas rápido, de manera nerviosa, nos sentimos impacientes.

Red chestnut: Para ayudarnos a sobrellevar un exceso de preocupación y protección por nuestros familiares.

Rescue: Para situaciones extremas.

Aspen: Cuando perdemos la ilusión por la vida debido a miedos imprecisos y no localizados. Esta flor ayuda a superar los miedos.

Heather: Cuando la infelicidad se debe a que el ansia de compañía y reconocimiento es tan grande que nunca se ve satisfecho. Esta flor ayuda a ser más independiente y positivo.

Holly: Cuando nos sentimos deprimidos porque nos vemos obligados a reprimir la agresividad y la ira que experimentamos. Esta flor ayuda a reducir la agresividad.

Wild Rose: Cuando nos sentimos apáticos porque hemos perdido el interés por la vida. Esta flor ayuda a ser menos negativo respecto a la vida.

Vine: Para la tensión interna que se expresa en somatizaciones (síntomas físicos).Tensión extrema, ansiedad. Ambición con compulsión por el éxito.


Crowea: Si hay dificultad para relajarse y disfrutar las cosas. Vaga sensación de miedo y pánico.
Mal humor, irritabilidad, sensación permanente de indisposición, estrés. Da fuerza, vitalidad, desestresa.

Black Eyed Susan: Para la impaciencia, hiperactividad, estrés, la tensión interior, ansiedad e irritabilidad.Aporta paz interior, permite soportar el estrés de la vida urbana. Enseña a delegar trabajo y obligaciones.

Dandelion: Agotamiento por exceso de tensión, lucha y estrés.
Tensión corporal, aceleración psíquica, labilidad emocional.
Libera de tensiones y estrés. Regulador energético que evita el desgaste exagerado.

Chamomile: Desequilibrio, la tensión emocional, la ansiedad.
Irritabilidad, irascibilidad, cambios emocionales bruscos.
Libera la tensión, da equilibrio.

Corn: Agobio por la presión de la vida moderna, excesivo nerviosismo. Agresividad, desorientación.Enseña a compartir, equilibra y da integración.

Estas son solo algunas de las que podemos utilizar, por eso es importante que consultes con un terapeuta floral.

NAMASTE

Las informaciones contenidas en esta página se publican únicamente con fines informativos y no pueden ser consideradas como recomendaciones médicas personalizadas. No debe seguirse ningún tratamiento basándose únicamente en el contenido de ésta y se recomienda al lector que para cualquier asunto relacionado con su salud y bienestar, consulte con profesionales sanitarios debidamente acreditados ante las autoridades sanitarias.